Archivar paraAgosto, 2007

[Fanfic] Piel

Piel

Summary: Adama sueña, tanto dormido como despierto.

Pairing: Adama/Roslin

Rated: T

Spoilers: Ninguno

***********

Sentía los jadeos de Laura contra su cuello, su boca comenzó a exigir más, sintió su lengua lamer su cuello, le mordió el hombro y la sintió ahogar un gemido cuando volvió a penetrarla.

Bill Adama se despertó acalorado.

Se llevó una mano a la cara, sudaba.

Incluso despierto podía notar los labios de Laura sobre su piel, se estremeció. Estaba excitado, quería volver a dormir, quería volver a soñar con ella, quería…

Dioses.

Quería tener sexo con esa mujer.

Últimamente este tipo de sueños se habían vuelto muy recurrentes en su vida. No era la primera vez que se dejaba fantasear con la idea. Lo que no llevaba nada bien era disfrutar de su cuerpo; de sus besos; de su calor en sueños, para después despertar con las manos vacías. Eso era una autentica tortura.

Se sentó al borde de la cama y miró el reloj, casi era hora de levantarse. No se daría satisfacción esta vez. Se levantó, necesitaba una ducha muy fría.

Estaba terminando de prepararse cuando golpearon la puerta de su habitación. Se acercó y desbloqueó la compuerta, no se habría sorprendido más si delante de él hubiese aparecido un fantasma. Allí estaba, tan elegante como de costumbre, Laura Roslin.

-¿Estás bien?

Bill reaccionó, tuvo que hacer acopio de todas sus fuerzas para no abalanzarse sobre ella, las imágenes de su cara gimiendo bailaban alrededor de él. A diferencia de eso se hizo a un lado para dejarla pasar.

-Sí, solo que no te esperaba. ¿Qué haces aquí?

Laura comenzó a quitarse la chaqueta.

-No he dormido bien y prefería estar en un lugar más cómodo para nuestra reunión matutina.

Mierda.

Reunión. Laura. Galáctica.

Lo había olvidado por completo, si ella no hubiese venido hasta aquí, se hubiera ido directamente al CIC.

Aun tenía la chaqueta a medio quitar cuando se volvió para mirarla.

-Pensé que ya estarías despierto, así que vine directamente hacia aquí. Si aun no has terminado puedo esperarte en alguna sala. –Le miraba intentando averiguar si le había molestado que irrumpiese en su cuarto de esta manera.

Parece ser que estaba más espeso que de costumbre. Laura y su chaqueta aun estaban a la espera de saber si habían cometido algún error.

-Casi había terminado, pero no hace falta que te vayas. Acomódate, termino enseguida. –Le sonrió para confortarla.

Laura le sonrió ampliamente, relajó sus hombros y dejó caer la chaqueta por sus brazos. La dobló cuidadosamente y la posó en uno de los apoyabrazos del sofá, después comenzó a sacar archivos de su maleta.

Bill se acercó al lavabo mientras la miraba de reojo. No era una buena idea que su primera reunión del día fuese precisamente en su cuarto. Aun tenía las imágenes de su cuerpo desnudo gimiendo bajo él muy recientes. Se obligó a cambiar de pensamiento, su cuerpo amenazaba con reaccionar.

Se echó agua bien fría en la cara para contrarrestar el calor que había comenzado a aflorar en su piel. Cuando hubo adecentado su aspecto, se acercó al sofá y se sentó junto a ella. A una distancia prudencial.

No sabe cuantas lagunas le quedarían después de que Laura concluyese su monólogo, no era su intención, pero su mente comenzó a vagar. Tampoco era su intención pero sus ojos empezaron a fijarse en la línea de su cuello, en el espacio de piel que dejaba entrever entre sus rodillas y el dobladillo de su falda. Incluso, y dependiendo del ángulo que adoptase, podía ver el inicio de la delicada tela que formaba su sujetador.

-No me estás prestando atención.-No había entonación de pregunta, ni de acusación, era sencillamente una obviedad.

Pudo notar como el calor le subía del cuello hasta las mejillas.

-Perdona, yo tampoco he descansado bien esta noche. –Se quitó las gafas y comenzó a masajearse el puente de la nariz. -¿Quieres algo de beber? –Se levantó del sofá y fue hasta la mesa. –¿Café tal vez? –Se giró apenas y le dedicó una media sonrisa.

Laura dejó los papeles que tenía en la mano sobre la mesa y se recostó lentamente en el sofá. –Buena idea, creo que ambos lo necesitamos. –Sonrió con cansancio.

Vertió café caliente en dos tazas y volvió junto a ella.

-¿En qué pensabas?

Bill la miró sorprendido. –¿Qué?

Laura acercó sus labios a la taza y sopló lentamente, levantó la mirada y volvió preguntar. –¿En qué pensabas mientras hablaba?

Bill tragó difícilmente y fijó la mirada en la taza que tenia entre las manos.

–En nada en particular.

Se lo quedó mirando un instante mientras daba pequeños sorbos a su café. No era la primera vez que Bill le ocultaba información. Sin embargo le conocía lo suficiente para saber que fuese lo que fuese, se lo revelaría todo a su debido tiempo.

Le dio un trago más a su café y lo posó sobre la mesa.

Se volvió hacia él y sonrió ampliamente. -¿Seguimos?

***********

[Fanfic] Café

Café

Summary: Drabble sobre una mañana cualquiera de Laura Roslin.

Pairing: Adama/Roslin

Rated: K

Spoilers: Ninguno

***********

Café.

Laura se frotó los ojos. Nunca había llevado bien madrugar y tardaba un tiempo en despertarse completamente y poder desarrollar alguna idea, pero sabía que necesitaba café.

Llegaba tarde a una reunión con el Quórum, y estaba a medio vestir, a medio peinar y a medio despertar. Y también estaba empezando a irritarse. Estuvo a punto de coger el teléfono y llamar a Adama, sin motivo, por nada en especial, solo para escuchar su voz y bromear con él. Lamentablemente no tenía tiempo.

Agarró su maleta y trató de meter todos los papeles que tenía sobre el escritorio en un hueco demasiado estrecho para aquel fin. Los empujó y presionó hasta casi arrugarlos. Sentía unas ganas de gritar casi incontenibles. Respiró profundamente y sacó de nuevo los papeles a medio guardar de su maleta, les echó un rápido vistazo para decidir qué información podía desechar.

Cuando terminó intentó meter de nuevo los informes en su maleta.

Como no, sin éxito.

Sintió el impulso de tirarlo todo a la basura.

Hay días que es mejor no levantarse de la cama.

Repitió el proceso dos veces más hasta que consiguió meter todos los archivos a presión dentro de la que, si seguía comportándose así, pronto sería su exmaleta.

-Un raptor la espera, señora presidenta.

Tory estaba de nuevo en la puerta de su habitación. Cinco minutos antes había entrado para decirle exactamente lo mismo. Se dijo a sí misma que, si volvía a entrar una tercera vez, no se responsabilizaría de sus actos.

-Lo sé, Tory. Intentaba organizar los archivos para la reunión.

Su ayudante no dijo nada; se limitó a permanecer allí de pie, en silencio. Casi podía oírla pensar: “Haberlo hecho antes, vas a llegar tarde”.

Su mal humor aumentaba por segundos. O tomaba café pronto o alguien moriría esa misma mañana.

La reunión era importante y no quería ni imaginar cuánto se alargaría. De hecho, había aplazado sus demás entrevistas a excepción de la habitual cita con Adama en Galactica, aunque dejándola para mucho mas tarde, por si eso ocurría. Y por si la mañana no se presentara de por si poco halagüeña, se sentía protagonista del día menos sociable de la historia.

No era un buen día para ser presidente.

Suspiró cuando consiguió cerrar su maleta.

Miró a su ayudante.

-Ya estoy lista –fulminó a Tori con la mirada cuando la vio girar los ojos-. Vamos.

Cinco minutos más tarde estaba dormida en el raptor. Entre el chamalla, que le producía sueños sobre Hera que no la dejaban pegar ojo en toda la noche, y la falta del café de la mañana, dudaba tanto de su humor como de su agudeza mental. Casi dejó de atraerle el café para empezar a suspirar por una cama. Casi.

Aterrizaron en el Nube 9 sin ningún contratiempo.

Cual fue su sorpresa al bajar de la nave y encontrarse a un militar con una noticia para ella: La reunión se pospondría por un pequeño brote de gripe que había afectado a más de un representante del Quórum.

Laura sintió un terrible alivio y, exceptuando el hecho de que no era habitual en ella, casi tuvo que contener sus ganas de saltar de alegría. Le dio las gracias al muchacho que le dio la agradable nueva, y se giró hacia Racetrack para dedicarle su primera y auténtica sonrisa del día.

-Lléveme a Galáctica.

Con la petición de aterrizaje, Racetrack comunicó que llevaba a la presidenta a bordo. Diez minutos más tarde Laura bajó por el ala del raptor para encontrarse al Almirante de la flota frente a ella.

Después de todo el día estaba empezando a mejorar.

Adama se acercó hasta ella para darle un suave apretón en la mano mientras le sonreía.

-¿Qué hace aquí tan pronto? No la esperaba hasta entrada la tarde.

-La reunión con el Quórum se ha pospuesto, así que he decidido que ya que tenía un raptor a mi disposición, presentarme en Galáctica directamente. ¿Están muy ocupados? Puedo volver más tarde.

Bill parecía alegre de tenerla allí.

-Al contrario, no hay indicio de los cylon y todo esta muy tranquilo.

Laura dio un paso hacia él y, haciendo gala de la mejor de sus sonrisas, habló con un tono suave, casi provocativo.

–Entonces, Almirante, déme una alegría e invíteme a desayunar.

Adama sonrió. Fue incapaz de negarse.

***********

 

[Fanvid] Bad day

[Fanvid] Automatic

[Fanvid] Y llegaste tú

[Fanfic] Lluvia

Lluvia

Summary: Una tarde lluviosa de Nueva Cáprica.

Pairing: Adama/Roslin

Rated: K

Spoilers: 3ª Temporada

***********

Nueva Cáprica. Décimo mes de asentamiento.

Laura Roslin se sentaba en una de las sillas de la tienda que habían improvisado como escuela tras el asentamiento. Había dado por finalizadas las clases hacía un par de horas y se había encargado de organizarlo todo para el día siguiente.

Desde que aterrizaron en Nueva Cáprica y tras su cese en el cargo como presidenta de las doce colonias, se había quedado apenas sin nada que hacer. La escuela se había convertido en su nueva forma de vida, adoraba rodearse de niños, era un soplo de aire fresco en comparación al aburrido trabajo burocrático al que estaba acostumbrada desde hace años. Los niños le contagiaban su energía, su peculiar modo de ver la vida, siempre inquietos y curiosos.

Se acercó hasta la entrada de la tienda y miró al cielo. Hacía mal tiempo, comenzó a ponerse de mal humor. No deberían estar allí. A pesar de que pasara el tiempo sin que ocurriese nada, Laura miraba todos los días entre las nubes a la espera de ver cualquier indicio de los cylon.

Se separó de la puerta y se dirigió hacia una de las cajas en las que tenían apilados un montón de libros, comenzó a buscar algo interesante que leer para llevárselo a su propia tienda.

Empezaba a hacer frío. Se subió la cremallera de un abrigo, que le quedaba tres tallas más grande, hasta la nariz y se metió las manos dentro de las mangas mientras se balanceaba de izquierda a derecha.

Sentía a la gente en el exterior correr para resguardarse. Estaba lloviendo y las gotas de agua chocaban contra el techo de plástico provocando un ruido sordo.

Alguien entró deprisa en la escuela. Se dio la vuelta y ahí estaba. Bill Adama mojado por la lluvia.

Sonrió ampliamente mientras le veía sacarse las gafas para limpiar las gotas que le nublaban la visión.

-No has escogido un buen día para hacer una visita.

Terminó de limpiarse las gafas, se las colocó en su sitio de nuevo, le sonrió.

-Si tengo que esperar a que el clima mejore para bajar a tierra, os habría dado tiempo a celebrar unas siete u ocho elecciones más aproximadamente.

Laura se acercó hasta él con una sonrisa en los labios, y ante la sorpresa de Adama, le abrazó. –Me alegro de verte Bill.

Habían pasado meses desde la última vez que se habían visto, y eso, entre todas las demás cosas, fue lo más duro para Laura.

Más duro de lo que le gustaría reconocer.

Se había acostumbrado a verle casi a diario y tras las elecciones todo había cambiado. Ahora con suerte se veían una vez al mes; y le echaba de menos.

Después de la sorpresa inicial, Adama sonrió y la abrazó también. –Yo también me alegro de verte Laura.

Tardaron varios minutos en separarse, y cuando por fin lo hicieron ambos echaron en falta esa ya conocida cercanía.

Laura sonrió y le invitó a sentarse. Bajó la cremallera de su abrigo hasta el pecho y se sentó a su lado mientas le ofrecía algo de beber. Ya no tenía frío. Ya no escuchaba ese ruido sordo sobre sus cabezas.

Había dejado de llover.

***********

[Fanfic] El Inicio

El Inicio

Summary: El comienzo de una nueva era.

Pairing: Quizás un poco Adama/Roslin.

Rated: K

Spoilers: Ninguno

**********

Es curiosa la manera en la que se desarrollan los acontecimientos. Cómo en unas pocas horas todo lo que conoces termina derrumbándose bajo tus pies.

-El tumor es maligno.

Maligno.

No quise escuchar más. Soportar los detalles técnicos que sólo me llevarían al mismo fin no iban a servirme para nada.

Recuerdo con total claridad ese día. Pensé que mi vida se terminaba sin remedio, sin poder imaginar que la vida de millones de personas perecerían horas mas tarde, así sin más, sin saber porqué. Unas horas y la humanidad rozaría la extinción. Incluso ahora, en ocasiones, me sorprendo pensando que fue algo irreal. Algo imposible.

La primera vez que llegué a Galáctica me pareció una nave vieja, triste y fría. Ni si quiera tenían interconectados los ordenadores. Pero a pesar de ello llevaba decenas de años vagando por el espacio y aún entonces seguía pareciendo grandiosa.

Conocí al Comandante Adama minutos más tarde, y fue como encontrar la semejanza entre un perro y su dueño.

Le propuse ideas y reformas que ya había rechazado antes si quiera que yo hubiera terminado la frase. No aceptaba ningún tipo de cambio en su sistema, no aceptaba comentarios al respecto. Era obstinado, autoritario y poderosamente firme en sus convicciones. No había más que hablar al respecto, era su nave y su palabra era ley.

Así era como funcionaban las cosas.

Hasta ahora.

Tanto mi vida, como la suya, como la del resto de la humanidad, cambiaron en tan sólo un instante. La explosión de la nave armisticio dio paso a decenas de detonaciones en cadena en las doce colonias, a millones de muertes.

Era el fin de una era, y el inicio de una nueva que comenzaría con dolor, muerte y destrucción.

Después de cuarenta años, el segundo enfrentamiento contra los cylon había comenzado.

Después de cuarenta años, estábamos en guerra.

**********

[Fanfic] Juegos Peligrosos

Juegos Peligrosos

Summary: Los más oscuros deseos de Gaius con Laura le hacen jugar a juegos peligrosos para su integridad física dada su posición actual xD.

Pairing: Un atisbo de Adama/Roslin y un atisbo más sexual de Baltar/Roslin xD.

Rated: T

Spoilers: 3ª Temporada.

Disclaimers: Estos personajes no son míos (por desgracia, sino seguro que los usaba mejor que los guionistas que solo quieren hacernos sufrir ¬¬) y no saco ningún beneficio de ellos… blabla blabla…

***********

Laura Roslin entró en su celda, sola esta vez, sin guardias ni almirantes; sólo la cámara del techo de su celda les vigilaba.

La miró, quería respuestas, no sabía de qué esta vez, pero le daba igual. Laura se paró delante de él, pero había tomado una decisión, por una vez sería él quien iba a intentar algo diferente, sería Gaius Baltar quién empezaría el juego del gato y el ratón.

Se levantó de su cama y caminó lentamente hacia ella con una media sonrisa, no le iba a dar tiempo para que comenzara su interrogatorio.

-¿Quieres saber qué fue lo primero que pensé cuando te vi, Laura?

Laura le miró impertérrita. Gaius sabía que no cedería fácilmente, de todas formas no iba a dejarle tiempo para replicar. Posó sus manos en los barrotes aprisionándola contra una de las paredes de la celda, se acercó hasta sus labios y le susurró:

-Que deseaba acostarme contigo.

Estaba harto de interrogatorios, de gritos, de amenazas, de tratos. Hoy le daría un poco de emoción a su maldito encierro.

Laura no cambió la expresión de su rostro en ningún momento, siempre manteniendo su elegancia particular, Baltar rió para sus adentros, esta vez la sorprendería.

Sin más dilación se abalanzó sobre su boca y la besó violentamente, apretó su cuerpo contra el de ella. Podía notarla intentando debatirse contra él, sus manos empujaban sus hombros con insistencia, no quería dejarla escapar. Metió una rodilla entre sus piernas para obligarla a abrirlas, se colocó en el centro y embistió con fuerza.

Sólo había querido asustarla, pero su olor le embriagaba, su cuerpo expelía calor, su boca era dulce… comenzó a excitarse contra ella. Bajó sus manos hasta sus glúteos y los asió con fuerza, se ahogó un quejido entre sus bocas, subió su mano izquierda hasta su pecho y lo manoseó con autoridad. Ciertamente no le importaría acostarse con Laura en aquel preciso instante.

Tras unos segundos de disfrutarla entre sus brazos se retiró unos pasos hacia atrás, dejando a la presidenta sin aliento en una esquina de la celda.

Les habían visto, entraron guardias en la habitación para socorrerla, se abrió la puerta de la celda y apenas se dio cuenta de nada cuando el puño de Bill Adama le golpeó en la cara haciéndole caer al suelo.

Se palpó el labio, sangraba, se rió casi con histeria.

–Deberías darme las gracias Bill, te la he puesto a tono…

Adama le agarró de las solapas de la camisa, le levantó y le empujó con toda la fuerza que poseía contra los barrotes de la celda, casi no podía tocar el suelo. Abrió los ojos y se encontró con los del almirante, jamás había visto tanto odio en los ojos de aquel hombre que siempre parecía conservar su temple intacto. Bill Adama se acercó a pocos milímetros de su cara y susurró únicamente para él:

-No vuelvas a tocarla jamás.

Le soltó bruscamente y le miró con desprecio.

En ese momento supo con absoluta certeza que si volvía a intentar cualquier tipo de juego absurdo con la presidenta de las doce colonias, sería el mismo almirante quien pulsara el botón que lo lanzase al espacio.

***********

Curucucú!

De momento investigo el tema de layouts y headers que me tiene loca. Y después espero ir averiguando como funciona este sitio.